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1376531075hhgj0No soy nostálgica, o mejor dicho, dejé de serlo. Corté por lo sano. Para eso me quité de encima tiras de piel, que mi trabajo me costaron. Tiempo ha, disfrutaba y me regodeaba fantaseando con otra época y con otro lugar. Encontraba no sé qué placer en hacerlo, pero desde luego, no era dulce. Más bien, un placer que me dejaba siempre un regusto amargo, si es que eso puede existir. Qué contradicción y qué tontería. Por no hablar de la pérdida de horas no vividas, sino anheladas.

No digo que no guarde mis mejores recuerdos como un trofeo, como el inmenso regalo que fueron. Lo que digo es que es agua pasada, y que la vida, más que estar hecha de momentos, es el momento mismo, el instante. Este instante en que escribo. Este instante en que te lo cuento.

Ahora ladra un perrito en la calle. Ahora se levanta la mía y se me arrima mimosa. Hada, perra vieja, y vital como ella sola. Ahora los motores de un avión camino de Los Rodeos, es el primero que oigo esta mañana. Ahora silencio, otra vez. Ahora un beso, o dos, o tres. Ahora pereza y ahora ya, espabilada. Ahora el trasiego de mesas y sillas en la plaza; están montando la terraza. Ahora una moto lejana. Ahora jabón y agua. Ahora ese dolorcito puñetero de espalda. Ahora un soplo de aire moviendo la cortina y refrescando mi casa. Ahora el aceite y la tostada. Ahora el vecino que saluda a no sé quién, y pasa.

¿Quién quiere volver la mirada?

Ahora fulanita que llama. Ahora este teclear sin horas, y ensimismada, se me va el santo al cielo. Ahora un cabreo, una alegría, una preocupación, un consuelo. Ahora trabajo en equipo. Ahora coger un vuelo. Ahora planchar esta montaña: “ya no me vuelve a pasar”. Ahora otra promesa vana, qué se le va a hacer, mira que lo intento. Ahora un paseo largo, quizás a buen ritmo, quizás a paso lento. Ahora un gazpacho fresco y una siesta sosegada. Ahora sola, ahora acompañada. Ahora un encuentro sorpresa. Ahora un abrazo cálido y una mirada. Ahora una imagen terrorífica en el telediario. Ahora una pregunta indignada. Ahora una lectura de ensueño, cansancio y abandono. Ahora vigilia y desvelo, y radio de madrugada.

Prefiero esta pausa y este arranque. Esta ocurrencia y esta calma. Esta cima y esta hondonada. Esta cal y esta arena, y no perderme, ahora, nada.

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